Después del gimnasio necesito la verga de mi novio en la boca

Me gusta hacer un chingo de ejercicio en el gim y cuando termino necesito hacer aún más ejercicios, pero con la verga de mi amante. Mis glándulas del sexo parece que se activan después de una buena jornada de ejercicio físico y la pinga de mi amante siempre la tengo a mano cuando vuelvo a casa. Me pongo en la cama y el wey viene con la verga un poco erecta hacia mi boca para que yo se la termine de poner dura. Le doy una mamada de primero de puta y le jalo la pinga como a él le gusta. La quiero dentro de mi panocha y que me atraviese como una descarga eléctrica. Me penetra hasta el fondo y sus movimientos de caderas hace que sea la chava más feliz del mundo.

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