Las esposas infieles son las que cojen con más ganas

25671
Share
Copy the link

Esta madura pendeja cuando esta engañando a su marido por otra verga es cuando más duro coje y tirada en el sofá con la pinga del amante en la boca no deja de chupar y tocarse su panocha. Se siente culpable por engañar al marido mientras el wey le acaricia el clítoris y eso la pone mas cachonda a la puta. Cierra los ojos mientras sus manos agarran con fuerza la riata del amante y se retuerce de placer cuando le meten los dedos en su raja peluda. Llega el momento de cojer la perra se pone a cuatro patas para que la verga del amante le llegue al estómago.

Comments

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *