Le hago un masaje a un culo hermoso y voluminoso

Tengo en mi silla de masajes a una hembra que rompe todos los moldes de lo rica que esta. Mis manos recorren su piel y me centro en sus piernas y en ese culo que dios le ha dado que está bien chingon. Es una locura poder tocar ese trasero y no me puedo aguantar las ganas y le empiezo a chupar el culo. Toda mi cara se mete entre los pliegues de su trasero y no puedo estar más caliente. También le chupo la panocha y más adelante empezamos a coger. Su culo rebota en mi barriga mientras mi verga entra en ella y su esbelto cuerpo tiembla de placer al sentir una buena pinga como la mía. 

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