Pendeja con hambre de verga casi se la cena de postre

3231
Share
Copy the link

Cuando llegue a su casa no me imaginaba que me iba a comer de esa manera la verga. Era una pendeja tranquila pero cuando llego el momento del sexo se le cambio la cara y empezó a comerme la verga como una condenada a muerte y mi verga es su última comida. Ella sola para hacer la cosa más excitante se coloca una venda en los ojos para solo sentir mi pinga en su boca. La neta, como chupa la chava y su modo de succionarme la pinga casi se me mete las sabanas por el culo de tanto que aspira la muy zorra.

Comments

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *